La indumentaria en la Antigua Grecia

Publicado por: Disfraces Josmen S.L. en: Noticias el: jueves, enero 19, 2017 Comentarios: 0 Lecturas: 1112

¿Sabes cómo se vestían los Antiguos Griegos?. Entra y descúbrelo.

Los ciudadanos y ciudadanas de la Antigua Grecia utilizaban principalmente para vestir una indumentaria compuesta de dos piezas: túnicas y mantos.

La materia prima que se utilizaba para la confección de ambas piezas solía ser la lana para el invierno y el lino para el verano, aunque también se utilizó el algodón, el biso, la piel de los animales y la seda.

Los colores de las telas dependían tanto de las modas como del estatus social: los esclavos y plebeyos utilizaban ropas bastas de colores oscuros o terrosos, las clases acomodadas llevaban vestidos de colores vivos, ricamente bordados o teñidos.

Los antiguos griegos solían vestir:

PEPLO: Túnica femenina realizada con un trozo rectangular de lana, que se sujetaba a los hombros con fíbulas (agujas o broches), dejando que la parte superior descienda sobre el pecho, y se ajustaba a la cintura con un cinturón, el cual servia al mismo tiempo para ajustar el largo de la misma. Podía ser totalmente abierto por uno de los lados o cerrado con costura y era siempre más largo que la altura de la mujer que lo llevaba.

QUITÓN: Túnica de lana o lino, llevada tanto por los hombres como por las mujeres, más elaborada y propia de mujeres de clase alta. Consistía en un trozo de tela que se sujetaba a los hombros con unas pequeñas fíbulas. Se diferencia del Peplo en que no vuelve a caer en pliegues sobre el pecho y se lleva ahuecado sobre la cintura gracias a su cinturón. En los hombres puede cubrir la pierna hasta la mitad del muslo o descender hasta el pie.

HIMATIÓN: Manto amplio y envolvente, también utilizado por los hombres, una especie de chal. Las mujeres lo llevaban encima del Peplo o del Quitón, mientras que los hombres los podían llevar como único vestido o encima del Quitón. Se envolvía o enrollaba sobre un hombro y no contaba con una atadura o fijación.

CLÁMIDE: Capa rectangular de lana fina, abrochada con una fíbula alrededor del cuello. Si tenía colores vivos o adornos bordados era un manto propio de reyes, pero si estaba confeccionada de manera más tosca y con colores más apagados era una simple capa de viaje o militar.

EXOMIS: Túnica corta ceñida a la cintura con un cinturón, similar al Quitón, pero abrochada sobre uno de los hombros mediante un nudo y dejando el otro al descubierto para permitir una gran libertad de movimientos. Era una prenda de trabajo propia de esclavos, artesanos y soldados.


Los hombres griegos iban normalmente con la cabeza descubierta, sólo llevaban sombreros los extranjeros. Habían algunos sombreros, como el pilo (de copa alta), el pilidión (gorra de fieltro), el cuné (gorra de piel) y el petassos (sombrero de alas anchas para ir de viaje), que se utilizaban cuando era necesario resguardar la cabeza de la interperie.

Las mujeres protegían su cabeza del frío con el cecrífalo, que era una especie de pañuelo, y del sol con la tolia, un tocado redondo de ala ancha.

En cuanto al calzado, hemos de decir que por las calles de Atenas y por casa se solía caminar descalzo. Fuera se utilizaban zapatos y sandalias. Las sandalias eran simples suelas de corcho, madera o piel.

Había varias clases de zapatos para los hombres: el embás ( zapato de fieltro utilizado por los pobres); el coturno (especie de bota gruesa usada especialmente por los cazadores y en la tragedia), etc.

En cuanto a las mujeres, se ponían una especie de tacón entre el pie y el zapato para parecer más alta. La piel del calzado femenino se teñía de diversos colores (Negro, rojo, amarillo, blanco).

En la vida cotidiana, las joyas estaban prácticamente reservadas a las mujeres, excepto los anillos con chatón que los hombres utilizaban para grabar su sello (sfragís) en arcilla o cera. Las mujeres llevaban con mucha frecuencia collares, pulseras, pendientes y aros alrededor de las piernas. Las pulseras se llevaban en la muñeca, en el codo y en hombro. Los aros en los tobillos tenían un valor mágico.

Entre los accesorios no hay que olvidar el abanico y la sombrilla, muy útiles en un país tan cálido y soleado como Grecia.

Comentarios

Deja tu comentario

Subir